Una vez más, los que nos negamos a rendirnos ante la barbarie españolista, tenemos que volver a mostrar nuestra indignación por la represión ejercida contra el heroico y admirable Pueblo Trabajador de Euskal Herria, ejemplo de resistencia, dignidad y coraje en defensa de su libertad, inmerso en un estado de excepción encubierto, amparado por el silencio cómplice de aquellos que llamándose demócratas, incluso “de izquierdas”, prefieren mirar para otro lado porque, en realidad, no tienen más ideología que la del pesebre, ni más ética que la cobardía. >>>>