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Durante los pasados días 8 y 9 de noviembre tuvo lugar en Sevilla la XI ASAMBLEA NACIONAL DE NACIÓN ANDALUZA y que, bajo el lema “Avanzando hacia el ideal de una Andalucía Libre”, congregó a todos los militantes de nuestro partido en lo que es el foro máximo y soberano de expresión  y decisión de NACIÓN ANDALUZA.

 

En esta ocasión hemos de destacar que la localidad elegida para la celebración de esta XI Asamblea, Sevilla, ha servido para la inauguración de nuestra nueva sede en esta ciudad (calle José Laguillos, 27). La Asamblea se inició con dicha inauguración, a la que siguieron el desarrollo de los distintos puntos del Orden del día.

 

En esta XI Asamblea Nacional hemos considerado necesario un giro hacia una definición más clara de nuestro perfil, como organización independentista y revolucionaria. Otro de los más importantes puntos ha sido el balance de la participación de Nación Andaluza en el S.A.T.

En este sentido, Nación Andaluza valora positivamente nuestra participación en el Sindicato Andaluz de Trabajadores, y considera que debe ser el ariete de la clase obrera contra la explotación nacional y social.

 

Las consecuencias de la actual crisis capitalista, así como la recuperación de la memoria histórica andaluza, del Padre de la Patria andaluza Blas Infante y del resto de andalucistas represaliad@s por el españolismo fascista fueron otras líneas de trabajo abordadas, cuyos resultados daremos a conocer en un futuro.

Asimismo se acordó la ampliación del número de Comisiones de Trabajo actuales, con la creación de una Comisión de Formación.  

 

Nación Andaluza

Comisión Permanente

 

Avanzando hacia el ideal de una Andalucía libre

(Resumen de Ponencia ideológico-estratégica)

 

INTRODUCCIÓN
El MLNA, los distintos colectivos andalucistas de ideología independentista y revolucionaria, viven inmersos en una innegable decadencia. Somos pocos y estamos completamente aislados de la sociedad andaluza. Ni llegamos al pueblo ni influenciamos lo más mínimo en él. Pero la escased, así como la marginalidad y consiguiente falta de incidencia social, no constituyen el problema, son las consecuencias.  Las causas están en el confusionismo, el seguidísimo, la falta de conciencia nacional y social, y el momento histórico.

El confusionismo consiste en la falta de una estrategia coherente con respecto a las bases teóricas sustentadoras, así como en la carencia de unas tácticas acordes con dicha estrategia.

El seguidismo en una actitud que ha conllevado que actuemos como “actores de reparto” de guiones ajenos, en lugar de protagonista de un proyecto propio, desde posicionamientos en consonancia con nuestra visión soberanista y antisistema de la realizad andaluza.

La falta de conciencia nacional de nuestro pueblo constituye la base más determinante del desarraigo social del nacionalismo andaluz. La carencia de base social política es la causa de la escasa implantación del Andalucismo. La forma de invertir la situación, no es ni puede ser otra que la implantación en la población de un arraigado sentimiento de conformar un País y un Pueblo singularizado, diferenciado.

Pero la situación que atravesamos, además, es también consecuencia del momento histórico. Nación Andaluza, al igual que el resto de componentes del MLNA, nació en una etapa de breve repunte económico occidental y de aparente triunfo del modelo capitalista, lógicamente no eran las mejores condiciones objetivas para el desarrollo de un movimiento de contestación y oposición, soberanista y revolucionario. Es en este contexto en el que hay que situar y entender, igualmente, la disminución o aletargamiento de la conciencia social de la clase trabajadora.

La marginalidad, por tanto, no es el problema, sino el efecto del problema. La solución pasa por erradicar dichas causas para contrarrestar sus consecuencias. En cuanto al momento histórico, la sintomatología capitalista apunta hacia el comienzo de un proceso de crisis y recepción cíclica, que supondrá su sustitución por otro más proclive a nuestras alternativas. La apariencia de estabilidad y seguridad en la que nuestros compatriotas creían vivir se esfuma y la cruda realidad de la explotación social y la opresión nacional se visualizarán cada vez con mayor claridad.

De Todo lo expuesto, se desprende la necesidad de iniciar una nueva etapa caracterizada por una previa clarificación propia. Por la elaboración de un proyecto estratégico-táctico propio. Y, consecuentemente, por la unidad de acción de todo el MLNA en torno al desarrollo y logro del mismo. Solo si somos capaces reasumir la responsabilidad de ser los protagonistas de nuestro propio camino, de actuar coherente y autónomamente, podremos ser vanguardia real y útil. Solo así podremos ser palanca para el levantamiento de los andaluces hacia la conquista de su libertad.

 

PRINCIPIOS
Si Nación Andaluza aspira a la liberación nacional de Andalucía y a la liberación social de los andaluces, es por partir de la base de que nuestro pueblo carece de ella. Partir de la existencia o carencia de libertad en Andalucía es fundamental y determinante de la acción política.

Andalucía es una tierra colonizada. Un País ocupado, habitado por un pueblo expoliado y explotado. Esta conceptuación y equiparación de la falta de libertad con la colonización, conlleva la definición de la liberación como un proceso de descolonización. Como lucha contra la ocupación. Y la liberación entendida como lucha contra la colonización, la ocupación y la explotación de nuestra Nación y nuestro Pueblo, confluyen en un mismo concepto: Independencia. La independencia, por tanto, es entendida no solo en su aspecto formal, jurídico-administrativo, de recuperación de la Soberanía, sino que queda enmarcado dentro de los parámetros sociales de emancipación de la clase trabajadora.

Históricamente, los distintos colectivos políticos nacidos en el seno de naciones ocupadas, se han constituido en movimientos de resistencia. Los fundados en los de países colonizados, en movimientos de liberación nacional. Los surgidos en el seno de clases populares explotadas, en movimientos revolucionarios. Resistencia frente a la ocupación, Liberación Nacional frente a la colonización y Revolución Social frente a la explotación colectiva, popular y de clase; he aquí los parámetros de nuestra actuación. Pretendemos una Andalucía libre de la ocupación política, la colonización económica y la explotación social.
La recuperación de la Soberanía y la construcción de una Sociedad propia asentada sobre principios igualitarios, constituiría la meta colectiva propuesta al Pueblo. La concienciación e implicación del mismo, la forma de alcanzarla. Y la intransigencia y el enfrentamiento a las estructuras impuestas, el método para lograrlo.

Recuperar la Soberanía, la independencia, no es un objetivo utópico. Tampoco uno más entre otros. Y mucho menos un objetivo meramente finalista, dependiente de otros más inmediatos o previos. La recuperación de la soberanía, de la libertad, es el principio para obtener otras metas; la base para hacer factibles otros objetivos. Sin ella nada es posible.

Las luchas de liberación, contra la ocupación y la explotación, son luchas colectivas. Es el mismo pueblo el protagonista de la misma. Todo proceso de liberación nace del pueblo, se apoya en el pueblo y es realizado por el pueblo. Cualquier estrategia soberanista, descolonizadora y revolucionaria, sin base popular, está condenada al fracaso. Siendo así, habrá que elaborar una estrategia y tácticas que contribuyan a hacer ver, comprender y asumir por la población la necesidad ineludible de emprender la lucha.

ESTRATEGIA
En unas circunstancias de tan exacerbada carencia de conciencia activada nacional y de clase, como en el de la Andalucía actual, habría que hablar de metodología pedagógica en todas las actividades y actuaciones que se emprendan. Lo que se haga y se manifieste debe estar destinado a hacer comprender a la población quienes son y cuál es la causa de su situación. Hacerles llegar la verdad de su identidad y visualizarles en la praxis que el origen de todas sus problemáticas es la ausencia de libertad.

Que la única solución es recuperarla. No se trata de hacer por el pueblo, sino de que el pueblo haga por sí y para sí. De que se levante.

Para ello, la actuación política deberá caracterizarse por la confrontación con respecto a las distintas instituciones administrativas, económicas y sociales impuestas. Un activismo de carácter rupturista e intransigente con las mismas. Dichas estructuras deberán ser desenmascaradas y deslegitimadas, mediante una oposición radical a ellas. Si partimos de la pertenencia a un País ocupado y colonizado, la conclusión no puede ser otra que la de que nuestro deber es combatir los medios mediante los que se gestiona la opresión y se perpetúa la colonización. Ello supone negarlas y luchar contra las instituciones administradoras del Estado impuesto.

Consecuentemente, una organización andalucista, desde una posición nítidamente soberanista, en pura coherencia con una política de resistencia y libertadora, tendrá que mantener una actitud política caracterizada por su oposición a la falsa autonómica y a la mentira democrática. Nuestro nacionalismo deberá ser claramente anti-autonomista y diametralmente opuesto a esta pseudo-democracia. Sin soberanía nacional y social, sin poder andaluz ni poder popular, no hay libertad. La libertad es patrimonio solo de la élite dominante. Y, sin libertad, no hay ni puede haber democracia. En estas condiciones,  todo régimen político y social no es más que una dictadura de facto.

El colocarnos en unas posiciones libertadoras, el partir del convencimiento de carencia de libertad, tanto nacional como popular en Andalucía y situar la acción política en los parámetros de lucha por la recuperación de la soberanía nacional y social de los andaluces, nos sitúa en unas posiciones doblemente antisistema. Somos opositores tanto al sistema político-administrativo impuesto como al sistema socio-económico imperante. Ello conlleva el que seamos una Organización de oposición al Régimen. La distinción entre la oposición del Régimen y la oposición al Régimen en la actual Andalucía, esta marcada por su actitud con respecto al mismo. La oposición del Régimen está conformada por el conjunto de los regionalistas y socialdemócratas. De todo aquellos que actúan en el ámbito institucional. La Oposición al Régimen, por los que quieren acabar con dicho marco. Por los que se sitúan al margen del mismo y luchan por su destrucción.

PROYECTOS

En concordancia con lo expuesto, consideramos como nuestras líneas de actuación, a corto y medio plazo, los siguientes proyectos:

  1. La constitución de una Plataforma Unitaria socio-política, que englobe a todo el MLNA y sea herramienta de encuentro, debate, interacción, apoyo mutuo y actuación comunes. Tanto de las individualidades, como de colectivos políticos, sociales y culturales.
  2. La constitución de una Coordinadora Organizativa, que conforme la unidad de acción política, la interrelación y el activismo unitario de las distintas fuerzas soberanistas de nuestra Nación.
  3. La constitución de una Agrupación cultural Identitaria, que asocie y potencie a los distintos organismos e individualidades volcados en trasladar a los andaluces sus rasgos singularizadores.
  4. La constitución de una Red contra informativa, que aglutine e impulse a los distintos medios de contra información desde una óptica soberanista y antisistema.

 

No se trata de crear superestructuras huecas, sino de tener en perspectiva proyectos que serán levantados en tanto y en cuanto sean factibles. En su conjunto tienden a ir posibilitando la conformación de un conglomerado político-social que facilite el acceder a nuevas etapas más ambiciosas.

 

FRENTES SECTORIALES

  1. Apuesta por el SAT. El Sindicato Andaluz de Trabajadores tiene que representar un instrumento fundamental de concienciación de los trabajadores andaluces y un arma imprescindible de confrontación con el Sistema. El SAT debe ser el ariete de la clase obrera contra la explotación nacional y social. Para ello, deberemos contribuir a acentuar sus perfiles nacionalistas y revolucionarios. El Sindicato Debe ser trinchera de oposición y alternativa a la socialdemocracia y el colaboracionismo sindical. Contraponer al amarillista, entreguista y desideologizado sindicalismo institucionalizado, el retorno al modelo del viejo-nuevo sindicalismo de de clase,  combativo y solidario.
  2. Apuesta por Jaleo!!!. La juventud debe de centrar, junto con la clase trabajadora, la mayor parte de nuestros esfuerzos. Ser joven es algo más que poseer una determinada edad. Y más aún en la sociedad actual. Es un sector social con sus propias características y necesidades. Es necesario que surjan espacios organizativos revolucionarios, en su propio seno y acordes con sus intereses y caracterología vital. Las organizaciones juveniles tienen que constituir organismos específicos, propios y autónomos. Jaleo!!!, representa una organización juvenil de estas características, de ahí y porque, además, comparte la ideología independentista y antisistema de N.A, nuestra organización debe hacer una apuesta firme e incondicional por el apoyo mutuo y la unidad de acción con ella.

 

REORGANIZACIÓN
Nada de lo expuesto pasará de ser algo más que una mera declaración si no contamos con una Organización capacitada para ser vanguardia y motor de las mismas. Si Nación Andaluza quiere representar ese papel deberá dotarse y prepararse para cumplimentarlo. Para ello, deberá reorganizarse, acondicionarse tanto cualitativa, como cuantitativamente e, incluso, orgánicamente.

Esta Asamblea conforma el pistoletazo de salida de todo un periodo de renovación, un periodo de restructuración, adecuación y reorganización, que culminará en la próxima. De ella nacerá una N.A. más acorde con el papel a desempeñar en el momento por venir, cuyos prolegómenos estamos ya vivenciando y que supondrá el principio del camino hacia la independencia nacional y social de nuestro pueblo.

 

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